Recomendaciones dietéticas para el verano

Elena Morte

15-07-2015

Llegó el verano, y con él, no sólo las altas temperaturas, sino los tintos de verano, cervezas, picoteo en terrazas, helados, refrescos, pasteles, granizados, ensaladas con muchas salsas, etc. Estos son algunos de los alimentos y bebidas que forman parte de nuestra alimentación cuando estamos veraneando. Todo ello hace que mantener una dieta equilibrada y evitar coger unos quilos de más, sea una tarea complicada en esta época del año.  Para evitar sorpresas en el peso, es importante tener en cuenta una serie de recomendaciones que harán que podamos disfrutar del verano de una forma sana y saludable.

En verano, con las altas temperaturas, los alimentos principales en nuestra dieta son diferentes a los escogidos el resto del año; mientras en invierno apetecen platos calientes y más calóricos, en verano optamos por alimentos más ligeros  y bebidas refrescantes.

Una buena manera de controlar el peso en verano sería incluyendo en nuestra dieta diaria:

Las ensaladas: Son alimentos muy fáciles de preparar y, por su riqueza en agua, vitaminas, minerales y fibra nos reportan muchos beneficios, entre ellas, hidratan, refrescan y depuran el organismo, protegen la piel de los rayos solares y previenen el estreñimiento. Además, las ensaladas dan mucho juego ya que se pueden convertir en platos únicos muy nutritivos y equilibrados. Por una parte, las ensaladas a base únicamente de alimentos vegetales crudos (tomate, lechuga, zanahoria, pepino, cebolla, espárragos, pimiento…). Por otra, también podemos añadir ingredientes de origen animal (huevo, queso, yogur, jamón, atún, salmón ahumado....). Otra opción muy frecuente, fácil y completa es combinar con cereales para elaborar una ensalada de pasta o arroz y también con legumbres. Éstas últimas se convierten en ensaladas más energéticas pero muy saludables.

Las frutas: Son alimentos muy refrescantes y muy indicados en esta época estival ya que no sólo hidrata, sino también nos protege del sol, evita el estreñimiento y no son muy calóricas. Las frutas en verano son muy apetecibles en forma de ensalada, macedonia, en zumo,  sorbete o batido.

Bebidas refrescantes entre horas: el agua debe de ser la bebida principal de nuestra dieta, ya que en verano el riesgo de deshidratación es más elevado que el resto del año, sobretodo en ancianos y niños. Pero además, hay un abanico muy variado de bebidas que podemos tomar entre horas ya no sólo para hidratarnos, sino para controlar nuestro peso, ya que son poco calóricas y saludables; café con hielo, tés fríos, infusiones con hielo, batidos de fruta natural, granizados de frutas sin azúcar, zumos naturales, agua con limón, refrescos light (sin abusar)…

DCF 1.0

Las técnicas culinarias en verano varían del resto del año, ya que el calor invita a cocciones más simples y ligeras. La plancha, horno, barbacoa o parrilla necesita añadir muy poca grasa al plato y mantiene todas las cualidades nutritivas.

A TENER EN CUENTA

Helados: debemos ir con cuidado con estas pequeñas bombas calóricas. ¿Podemos comer helado? Sí, pero con moderación e intentado tomar siempre la opción más pequeña. Sabores aconsejados: a base de frutas (limón, fresa, coco…).

Bebidas alcohólicas: las bebidas carbonatadas, alcohólicas, zumos o refrescos combinados con alcohol aportan calorías vacías. Hay que intentar reducir al máximo su consumo y sustituirlas por las bebidas refrescantes descritas anteriormente.

Picoteo en terrazas: otra costumbre típica del verano: cerveza + tapas.  Para evitar sobrepasarnos, debemos servir los alimentos que queremos comer en el plato, reducir el consumo de pan y sustituir la cerveza por refresco light.

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Elena Morte

Licenciada en Farmacia por la Universidad de Barcelona y Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Barcelona.