Seguridad en la vivienda: las rejillas de ventilación

CEAC Blog

05-05-2015

Los calentadores de gas deben, por normativa, instalarse en habitaciones perfecta y continuamente ventiladas y ello es también aplicable a las cocinas (u otras estancias) que incorporen algún electrodoméstico a base de gas. La ventilación permanente de estas estancias debe garantizar, por un lado que un hipotético escape de gas no se acumule dentro de la vivienda y tenga salida hacia el exterior y, por otro, en el caso de calentadores, que la producción de vapor y anhídrido carbónico que estos aparatos emiten mientras están funcionando no entorpezcan la correcta combustión de gas, ya que de lo contrario se formaría monóxido de carbono, un gas altamente tóxico.

Rejillas de ventilación

Para conseguir la renovación continua de aire dentro de estas estancias se debe disponer de rejillas de ventilación tanto para la entrada como para la salida del mismo, con una superficie mínima de 150 m2  para cada una de ellas. Dichas rejillas consisten en cerramientos de huecos abiertos en los muros de fachada paredes medianeras, o bien en los conductos de ventilación, formados por un bastidor que enmarca un entablillado de pequeñas lamas horizontales dispuestas con poca inclinación para facilitar el paso del aire. También suele ser frecuente que el propio cerramiento hacia el exterior (puertas o ventanas) incorpore en él las rejillas de ventilación.

Como hemos dicho, la función de las rejillas es doble ya que sirve tanto de tobera para la entrada de aire nuevo fresco, como de boca de salida para la evacuación del aire viciado que se va condensando en las zonas altas de la estancia. Por este motivo, las toberas de entrada se acostumbran a instalar en los bajos de las ventanas o puertas, y las de salida, en alto, sobre la vertical de ellas, tal y como se aprecia en la siguiente figura.

puerta con rejillas de ventilación

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