Síndrome de la clase turista

CEAC Blog

17-05-2013

En viajes largos, sobre todo en avión, cuando el cuerpo está muchas horas inmóvil, la circulación venosa, especialmente de las piernas, se resiente y aumenta el riesgo de sufrir una trombosis venosa. Es el síndrome de la clase turista, término que se designó a finales de los años 90 al descubrir una relación directa entre los viajes largos en avión y la mayor incidencia de trombosis venosa.

La trombosis venosa es la formación de un coágulo sanguíneo en el interior de una vena. Este coágulo puede obstruir la circulación sanguínea con nefastas consecuencias.

En la persona afectada no siempre se manifiestan los síntomas durante el viaje, sino que el síndrome puede aparecer unas horas después de desembarcar, manifestando hinchazón, dolor y hormigueo de las extremidades. Conviene visitar al médico sin demora.

 ¿Cómo evitar el riesgo de padecer este síndrome?

En recorridos largos en avión es fácil que un pasajero se pase varias horas sin moverse del asiento y en posición sentado en un espacio mínimo para las piernas. Si, además, la persona tiene problemas circulatorios y no bebe suficiente agua, las posibilidades de sufrir trombosis aumentan considerablemente.

Por ello, se recomienda siempre, y para todo tipo de pasajeros, levantarse del asiento cada una o dos horas, ir bebiendo agua y procurar que no haya elementos de la ropa que aprieten, recomendable también hacer ejercicios en el mismo asiento para los músculos de la pantorrilla.

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