Trucos de belleza para pieles muy sensibles

Trucos de belleza para pieles muy sensibles

Carmen Arroyo

06-04-2018

Trucos de belleza para pieles muy sensibles

Una piel sensible presenta irritación, rojeces, picor, acaloramiento, hormigueo…puede producirse por numerosas causas, (físicas) como la contaminación, el sol, el frío, el calor o el viento, (químicas) al aplicar cosméticos o jabones, (psicológicas) el estrés y a cambios hormonales.

Este tipo de piel tiene una tolerancia muy baja, debido a la alteración en la barrera de nuestra piel, los agentes irritantes penetran con mucha facilidad y el cuerpo se defiende enviando más sangre a la zona, cargada de oxígeno y glóbulos blancos, para minimizar el daño.

La mayoría de las veces esta es una cuestión genética, ya que hay razas que tienen el cutis más delicado que otras. Las pieles blancas son un buen ejemplo de ello. En otras ocasiones, los problemas pueden desencadenarse a partir de ciertas enfermedades dermatológicas como la rosácea o determinadas alergias.

Cuidados para una piel sensible

Trucos de belleza, limpiar y tonificar

Para limpiar estas pieles es recomendable utilizar el agua micelar y limpiadores específicos. El agua micelar tiene sustancias calmantes que ayuda a la barrera de nuestra piel, atrapa la suciedad como si fuera un imán, sin arrastrar la suciedad que puede provocar irritaciones por las fricciones. Las sustancias naturales como la caléndula o lavanda en forma de tónico tienen unas propiedades calmantes, que os pueden ayudar aliviar el enrojecimiento y picazón que presenta la piel sensible.

La hidratación de la piel sensible, es fundamental. No podemos permitir la perdida de agua y la sequedad ante una barrera muy débil y frágil. Como sustancias hidratantes encontramos el aloe vera, manteca de Karite, la glicerina. Entre su formula aparece el agua mineralizada y prebióticos que actúan de defensa de la piel y reparadores.

Como protegerla de las radiaciones solares

Si la recomendación de utilizar protección solar en todas las pieles es fundamental, en este caso es todavía más necesario. El sol es el enemigo principal de una piel sensible. Por ello os recomiendo que en cualquier época del año lo utilicéis, ello evitará agredir a la barrera de la piel. Utiliza protectores con filtro solar que impide la penetración de los rayos ultravioletas.

Aceites naturales

Los ideales son los que no taponan el poro ni favorecen las rojeces (comedogénicos). Podemos encontrar el aceite de almendras, el aceite de cáñamo, de jojoba…Podemos utilizarlos como primer paso de la limpieza facial nocturna.

Usos de exfoliantes

Las exfoliaciones son muy necesarias para remover las impurezas, pero si no tenemos cuidado, se puede convertir en tu peor enemigo e incluso ocasionar diminutas heridas en la superficie de la piel. Por eso os recomiendo los exfoliantes suaves y con gránulos pequeños, y evitar frotarlos contra el cuerpo o el rostro. Simplemente basta con que se extienda con movimientos circulares.

Gimnasia facial.

La gimnasia facial una vez al día ayuda a mantener una piel más tersa, más luminosa y saludable. Este hábito nos puede dar pereza realizarlo cada día, pero siempre se puede buscar el momento para sacar unos 5 minutos al día.

Errores a evitar en una piel sensible.

Usar productos con fragancias.

Lo que más nos gusta de muchos cosméticos y productos es el delicioso aroma que tienen, pero esto puede ser un inconveniente en una piel sensible, ya que la mayoría de los fabricantes usan sustancias artificiales para hacer que sus artículos huelan bien. Es por esto que siempre deberías hacer un pequeño test, aplicando solo una pequeña parte de cualquier producto que vayas a usar en una parte del rostro o del cuerpo y esperar unos minutos a ver qué sucede.

Utilizar el desmaquillante incorrecto.

En el caso de este producto, pasa prácticamente lo mismo que con los tonificantes. Debes buscar un desmaquillante sin fragancias, sin alcohol y hecho a base de ingredientes naturales.

Usar toallas desmaquillantes.

Sabemos que este tipo de toallitas están súper perfumadas, por eso no te extrañes sin después de usar una empiezas a sentir picazón o ardor en el rostro. Quizá sean la mejor opción para las chicas que tienen una piel más resistente, pero si la tuya no lo es, mejor olvídalas. Además, si te pones a analizar los ingredientes en las etiquetas de los paquetes de toallitas, nos sorprenderá la cantidad de ingredientes que hay en ellas.

Extraer los comedones

Los comedones son tentadores a su extracción. Realmente nadie debería extraerlos, pero, si tu dermis tiene sensibilidad extrema, debes saber que tienes mucho más que perder que otras personas, ya que las cicatrices de acné serán más difíciles de tratar en caso de una piel sensible.

Bañarse con esponjas muy duras.

Es igual que si te exfoliaras de una manera muy brusca e incluso puedes marcar tu piel. Lo ideal es que uses tus manos bien limpias para esparcir el jabón por tu rostro y tu cuerpo, y una vez más, sin frotar. En todo caso puedes encontrar guantes para el baño y esponjas que están especialmente hechas para pieles sensibles, remueven la suciedad y son más suaves que las convencionales.

No dormir lo suficiente

La falta de sueño es otra de las razones que hacen que la piel se vuelva más vulnerable. Durante la noche nuestra piel se regenera y desvelándonos o privándonos de sueño, solo le estamos negando esa oportunidad.

Elegir el protector adecuado

Rechazar los protectores químicos, que protegen, pero no evitan las absorciones de los rayos UV.

Hábitos

Finalmente, también hay que decir que ciertas situaciones vuelven la piel exponencialmente más vulnerable, como exponerla demasiado al sol, ingerir alcohol o tabaco o dejar de hidratarla. Incluso la alimentación puede tener que ver.

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Carmen Arroyo

Me encanta estar al día de la moda sobre todo relacionada con el mundo de la peluquería, saber qué colores, cortes y peinados se llevan cada temporada. Me gusta hacer cursos para ir reciclando, siempre aprendes técnicas nuevas asistir a ferias y congresos.