gasolina
21/03/2019
Ricardo Romero

TRUCOS PARA AHORRAR EN COMBUSTIBLE

Técnicos

Reducir el consumo de combustible de nuestros coches es hoy en día una de las metas más perseguidas por los conductores. El precio de la gasolina y el diésel sube y la diferencia entre consumo real y homologado cada vez es mayor para nuestro perjuicio. Por ello una de las modas que más se ha extendido es el uso de la marcha más larga en pos de conducir a bajas revoluciones nuestros coches, una estrategia que efectivamente tiene sus beneficios, pero que si no se usa correctamente puede llevar al límite a nuestro motor, pero también a nuestro bolsillo.

Planificar bien el viaje para ahorrar combustible

Tenemos que elegir un punto exacto de llegada para tener claro cuál es nuestro destino, a dónde queremos llegar. Una vez lo tengamos claro podemos utilizar herramientas como la web viamichelin.es para elegir el trayecto que mejor se ajuste a nuestras necesidades y saber, donde están situadas las gasolineras y zonas de descanso a lo largo de todo el viaje. Esta web también da información sobre todos los gastos que tendrá ese viaje, como el consumo de gasolina o los pagos en los peajes. Es importante tener en cuenta los puntos para repostar a lo largo del recorrido (mirar los mapas de gasolineras), así como restaurantes y zonas de descanso (es obligatorio parar, aunque sean 10 o 15 minutos, cada dos horas de viaje) y no beber alcohol ni realizar comidas copiosas durante o antes del viaje.
En la medida de lo posible, la calidad del viaje también mejora notablemente si se evitan las horas punta y los días especialmente conflictivos. Para ello, la DGT mantiene en su página web una información actualizada de las zonas más problemáticas y de las jornadas de operación salida y retorno. Tener un navegador a bordo del coche es muy útil, ya que nos dice en tiempo real dónde estamos, que camino tenemos que coger o cuál es la velocidad máxima permitida en esa zona. Pero es muy importante que el, en la medida de lo posible, el navegador sea manipulado por el copiloto, ya que si lo hace el conductor desvía la atención de la carretera. Aunque los navegadores también nos muestren la hora de llegada estimada a nuestro destino, hay que tener en cuenta que es orientativo y que no tenemos que meternos prisa para llegar lo antes posible. Es mejor llegar tarde que no llegar.

Comprobando la presión de los neumáticos, ahorrarás

Cuando los neumáticos no están bien inflados se calientan más, y por tanto pierden bastante capacidad de carga. Además, al estar más caliente se produce mayor fricción y el coche consume más combustible. El calentamiento excesivo del neumático provoca que éste comience a deformarse rápidamente, viéndose afectada toda la arquitectura del mismo y existiendo el riesgo de un reventón. Otra consecuencia negativa de una presión insuficiente de la rueda es la disminución del control del vehículo por parte del conductor.El buen estado de las llantas y la correcta presión de inflado son factores que están estrechamente relacionados. No llevar una presión adecuada puede producir deformaciones en el neumático, así como desgastes antes de tiempo. Por esta razón debemos controlar todos los meses la presión de los neumáticos del coche, incluyendo la rueda de repuesto. La que recomiende el fabricante en el libro de instrucciones del automóvil, ya que la presión de neumáticos según la marca puede variar considerablemente. La unidad de medida de la presión de las ruedas más utilizada es la medida en psi (libra por pulgada cuadrada). Generalmente los turismos ligeros suelen llevar una presión recomendada comprendida entre los 28 a 30 psi.
El medidor de la presión de los neumáticos es un manómetro. Puedes adquirirlo o dirigirte a la estación de servicio más cercana que tengas en el momento. Lo normal es que todas las estaciones de servicio tengan una zona delimitada para agua y aire. Los neumáticos suelen perder presión con el paso del tiempo. La  revisión de la presión de los neumáticos debe hacerse cuando creas que las ruedas pueden perder aire producida en ocasiones por una válvula en mal estado, una rueda metálica dañada o un pinchazo. Por otro lado, una presión excesiva en las llantas reduce la vida útil de la misma, disminuye la adherencia al suelo y el control del coche por parte del conductor se ve dificultado.

Cambiar de marcha a bajas revoluciones para ahorrar en combustible

Cada motor es mundo, pero cada conductor y cada escenario también. Por este motivo las recomendaciones de hacer trabajar el motor al mínimo de revoluciones posible deben ser aplicadas no sólo conociendo muy bien nuestro motor, sino conociendo el terreno por el que circulamos. Usar la marcha más larga posible sólo es recomendable para momentos de muy baja carga de motor, llaneando o aprovechando una pendiente favorable. Si por contra afrontamos un repecho o nuestro motor ha de afrontar una gran carga, siempre debemos evitar forzar al motor a subir de vueltas desde muy abajo, procediendo a reducir el número de marchas necesario hasta que el motor vuelva a trabajar en su zona de par máximo.

 

El mercado está inundado por grupos de motor y cambios que basan su funcionamiento en mucho par a bajas revoluciones y una transmisión que prioriza la conducción en las primeras revoluciones tras el ralentí. ¿Sabes otros trucos para ahorrar combustible?

 

Autor blog post
Ricardo Romero

Ingeniero Técnico Industrial especializado Electrónica Industrial. Técnico Superior de Electromecánica de Vehículos y técnico Hardware/Software de Sistemas Informáticos.