Un jardín encima de tu coche: Phytokinetic

CEAC Blog

26-06-2015

Que tanto el hormigón como el asfalto son materiales con alta capacidad calorífica lo sabemos todos. Nuestros edificios, calles y carreteras son un foco de calor poco deseable en verano al acumular toda la energía procedente de los rayos solares que inciden sobre ellos. Una forma de minimizar este efecto y de aprovechar los rayos solares en nuestro beneficio es mediante el uso de cubiertas y paredes ajardinadas. Esta es una solución que, pese a no estar tan extendida como debería, todos la hemos podido observar en alguno u otro edificio. Jardines en azoteas y jardines verticales son efectivamente formas sostenibles de contribuir a la climatización no solo del interior del edificio sino de la propia ciudad, además de generar un claro beneficio como es la generación de oxigeno.

Así las cosas, al paisajista Marc Grañén, se le ocurrió aplicar este mismo concepto sobre el asfalto y como el asfalto, obviamente no podía cubrirse de vegetación, ¿por qué no entonces cubrir los techos de los vehículos con plantas?. ¿Os imagináis asomaros a las ventanas de vuestra casa y en lugar de asfalto observar tapices verdes en movimiento?. ¿Os imagináis un pequeño huerto con fresas y lechugas encima del autobús que os lleva hasta vuestro lugar de trabajo? Pues la idea, aunque pueda parecer visionaria, es ya una realidad y recibe el nombre de Phytokinetic. 

Así pues, tras un estudio sobre normativa y seguridad de vehículos, Marc Grañén utilizó su propia furgoneta para llevar a cabo el proyecto y hoy en día son ya varios los vehículos que circulan con vegetación en su techo, incluido un autobús de la empresa Castell Montgrí. La capa ajardinada de los vehículos pasa por crear un marco perimetral de las dimensiones adecuadas y, en lugar de tierra, se utiliza un sustrato hidropónico mucho más ligero y que permite acumular la humedad sin necesidad de empaparse ni de ensuciar cuando se riega. Por supuesto, las plantas a utilizar en este tipo de cubiertas deben ser aquellas que puedan soportar climatología extrema, ya que conducir por una autopista a 120 km/h es el equivalente a tener que soportar vientos huracanados. Es por ello que se utilizan sedums, un género de plantas suculentas muy resistente, y también otras especies como tomillo o romero. Tras la plantación, todo el conjunto se sujeta con una malla que evita que la velocidad pueda arrancar las plantas o que el jardín se desprenda en caso de que el vehículo vuelque.

Pero Grañén todavía pretende ir un paso más allá y en su idea de crear un pequeño huerto urbano sobre ruedas, se está realizando un estudio sobre captación de valores de CO2 de diversas especies para comprobar si las verduras que crecerían sobre ruedas serían o no aptas para consumo humano. Grañén también cuenta que ha experimentado en la plantación de lechugas sobre su furgoneta y pese a que éstas no se han dado bien, ya que él circula por autopista, opina que sobre el techo de autobuses urbanos, con una media de 20 km/h, estas verduras sí podrían crecer perfectamente.

Y como nuestros lectores ya saben que este tipo de iniciativas no nos pueden gustar más, desde aquí queremos felicitar y apoyar a su creador, Marc Grañén, esperando que éste sea solo el inicio de una exitosa aventura.

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