Vuelta al cole: consejos para los peques que inician su primer curso

Vuelta al cole: consejos para los peques que inician su primer curso

Nancy López Lago

12-09-2018

Imagínate que estás con tu pareja y te lleva de viaje a un lugar lejano y desconocido. Se trata de una sorpresa y estás disfrutando del viaje hasta que de pronto te das cuenta de que estás sólo. Habíais entrado los dos a una tienda a mirar cosas y ahora sólo estás tu y gente desconocida. No llevas bolso, ni móvil, ni conoces el idioma y no sabes exactamente dónde estás. ¿Cómo te sentirías si te pasase algo así? 

El niño que inicia la escuela pasa de vivir en un entorno familiar y seguro a estar de golpe en un ambiente nuevo y desconocido. Los espacios, las personas e incluso el hecho de tener que compartir la atención de un adulto con otros niños son situaciones diferentes a las que adaptarse.  Este periodo, además, no sólo provoca ansiedad y miedo en los niños, sino que los padres también lo suelen vivir de la misma manera.  Por lo tanto, lo primero de todo es ser conscientes de que se trata de un proceso que requiere adaptación por ambas partes y que va a requerir de paciencia.

Seguro que os estáis preguntando… ¿entonces no hay nada que se pueda hacer para facilitar este proceso en el niño? ¡Pues sí! Y mucho además. Nuestra actuación como padres puede facilitar o dificultar el proceso de adaptación a la escuela infantil de nuestro hijo o hija. Os dejo 10+1 consejos que seguro que os son de ayuda:

- La actitud en el momento de llevar al niño a la escuela es clave. Debemos mostrar confianza, positividad y estar abiertos a las circunstancias. Esta actitud no puede ser sólo una “pose”, debemos confiar, realmente en el centro y en los profesionales que se quedan a cargo de nuestro hijo/a. 

- Los niños perciben nuestras emociones y, sobretodo, nuestros miedos. Evita preocuparte para así no preocupar al niño. Si nosotros tenemos miedo, no estamos seguro, no confiamos, entonces vamos a transmitir estas emociones a nuestro niño y haremos que por extensión acabe sintiéndose él también así. 

- Muestra confianza en la educadora. Háblale abiertamente de todas las cosas que te preocupan, explícale cómo es tu hijo y que esperas de la escuela. La clave es intentar crear una buena relación que nos permita sentirnos tranquilos y que facilite las comunicaciones escuela-familia. 

- Ilusiona a tu hijo explicándole todas las cosas fantásticas y maravillosas que va a poder hacer: que va a conocer a nuevos amiguitos, que podrá pintar, cantar y jugar todo el día y sobretodo, que se lo va a pasar genial. Si esto lo acompañas de una gran sonrisa, ¡mucho mejor!.

- Durante los primeros días e incluso las primeras semanas evita que el niño falte al colegio, siempre que sea posible. Es importante mantener el ritmo establecido ya que así le será mucho más fácil conseguir adaptarse. 

- Evita que el inicio del curso coincida con algún cambio importante en la vida del niño. Por ejemplo, quitar el chupete, cambiarse de domicilio, el nacimiento de un hermanito, etc.  Aunque tengamos pensado introducir algún cambio, siempre será mejor esperar a que el niño ya esté bien adaptado a la escuela. No hay necesidad de añadir otro factor estresante a la vida del niño, si lo podemos evitar. 

- ¿Os recordáis del ejemplo que os he puesto antes para ayudaros a entender como se puede sentir un niño los primeros días de colegio? Miedo, ansiedad,… pero también abandono. Para minimizar al máximo este último sentimiento, SIEMPRE tenemos que despedirnos del niño y explicarle lo que va a pasar aunque no tenga la capacidad de entenderlo del todo. Hay que decirle que nos tenemos que ir, pero que lo van a cuidar muy bien y que volveremos a buscarlo más tarde.  La táctica de marcharnos cuando el niño está distraído para evitar el berrinche es efectivo a corto plazo pero puede dificultar mucho el proceso de adaptación a medio-largo plazo. La próxima vez que lo llevemos al colegio se enganchará literalmente en nuestros en vuestros pantalones y no os dejará marchar. 

- Si bien, como he dicho, es necesario despedirse siempre, la despedida debe ser BREVE. Si alargamos la despedida, alargamos la angustia del niño. Mejor usar una frase corta del tipo “cariño, me tengo que marchar ya. Tranquilo que vuelvo en un rato y aquí vas a estar muy bien” y darle un beso. Muchas veces vamos alargando porque vemos que se ponen a llorar, lo intentamos consolar sin éxito y así provocamos más sensación de angustia en el niño. 

- Un mes antes de iniciar la escuela empieza a llevar a cabo rutinas similares a las que hará en la escuela. Horarios de sientas y de comidas similares le ayudarán mucho ya que así tendrá  una rutina conocida que le aportará tranquilidad al poder anticipar lo que pasará a continuación. 

- Los primeros días podemos dejar que se lleve con él algún objeto que le aporte seguridad. Suele ser algún peluche o mantita a la que le tiene un especial afecto y que se convierte en una especia de puente entre la escuela y el hogar.  En psicología este objeto recibe el nombre de objeto transicional y puede ser de mucha utilidad.

10+1. Y por último… una gran dosis de comprensión, paciencia y afecto

Y vosotros ¿tenéis alguna recomendación que ayudar? Os animo a compartir cualquier idea o puesta en práctica que pueda ayudar a los niños en este camino. 

Curso relacionado: Curso de Psicología Infantil y Juvenil 

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Nancy López Lago

Psicóloga especialista en Terapia Breve Estratégica y Técnica en Educación Infantil. Apasionada por la docencia, el arte de enseñar y el de aprender cada día. Superarse y ser feliz.