¿Y si nos compramos un coche eléctrico?

CEAC Blog

30-04-2015

Muchos conductores, animales de costumbres, ni siquiera se plantean esta opción a la hora de renovar su vehículo; conducir un coche eléctrico implica cambiar de hábitos y establecer nuevas rutinas en lo que a puntos, tiempo de recarga y autonomía del vehículo respecta, y es que pese a que cada día, en nuestras ciudades y garajes, aumentan los puntos de carga eléctrica para estos vehículos, la realidad es que sus usuarios no tienen todavía tantas facilidades, ni los vehículos tanta autonomía como sus homólogos los vehículos de carburante.

Pero aún así, lo cierto es que el principal problema por el que todavía los usuarios no se lanzan a adquirir un coche eléctrico es su elevado, elevadísimo precio debido al alto coste de las baterías que viene a representar entre un cuarto y la mitad del precio del vehículo. Y a más autonomía del vehículo (de las baterías), vehículo (baterías) mucho más caro (caras). En la práctica es así y esto hace que el adquirir este tipo de automóviles esté reservado a un público de alto nivel adquisitivo, pero lo cierto es que el coste real y verdadero de las baterías de ion litio (las que todos los coches eléctricos llevan) es un secreto celosamente guardado por los fabricantes. Y como las estimaciones de los costes reales de esas baterías varían en un amplio rango, resulta complicado valorar hasta qué punto tendrían que bajar de precio para que los vehículos eléctricos de gran autonomía (por ejemplo el codiciado Tesla Model S, con más de 400 km de autonomía) puedan ser accesibles para el público en general.

No obstante ello, las cosas podrían estar cambiando ya que  un reciente estudio realizado por el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo concluye con unos datos muy optimistas, sosteniendo que entre 2007 y 2014 los costes de los paquetes de baterías bajaron muy rápidamente de precio y, en la actualidad, son mucho más bajos de lo que la mayoría de los analistas de energía piensa. Por lo tanto, de ser ciertas las estimaciones y cumplirse las expectativas, en los próximos años los precios de las baterías (y por consiguiente el de los vehículos) podrían verse drásticamente reducidos.

Así pues, si os tienta la idea de conducir un coche eléctrico, esperar unos años para ver si las predicciones del mencionado estudio se cumplen podría ser una buena opción. Si, por el contrario, el coche eléctrico lo queréis ya mismo, tened en cuenta que el Gobierno acaba de aprobar el programa MOVELE 2015 con importantes ayudas para la adquisición de vehículos eléctricos. Las ayudas ofrecidas varían en función de la autonomía del vehículo siendo de 2700€ para autonomías de entre 15Km y 40 Km, 3700€ para autonomías entre 40 km y 90 km, y de 5500€ para autonomía superior a los 90 km.

Entonces...  ¿cuándo nos compramos el coche eléctrico?

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