Como trabajar la lógica matemática con material inespecífico en el aula de Educación Infantil

Como trabajar la lógica matemática con material inespecífico en el aula de Educación Infantil

Laura López Mera

09-05-2017

“No hay nada en el intelecto que no haya pasado por nuestros sentidos.” Aristóteles.

Aprendemos desde los inicios de nuestra existencia. Antes de nacer ya percibimos las primeras impresiones a través del útero materno y más tarde, una vez nacemos, ya percibimos las propias sensaciones en nuestro cuerpo, las que irán madurando y ampliando sus posibilidades para poder actuar y conocer lo que hay fuera de uno mismo: un entorno físico y social lleno de oportunidades.

La matemática como tal está presente en la vida cotidiana. El niño tiene la capacidad para percibirla y aprende de forma espontánea de esta experiencia. El aprendizaje se da gracias a la acción y sin fragmentar los espacios de descubierta. La escuela y los educadores de esta etapa debemos aprender a observar y a hacer una mirada más consciente para poder acompañar a los niños en sus procesos y a potenciar el máximo de oportunidades y vivencias que lo acerquen al conocimiento. Nuestro acompañamiento debe ser cercano y facilitador pero permitiendo al niño ser el protagonista de su aprendizaje.

La organización por espacios de rincones de juego posibilita el trabajo autónomo, potencia la acción del niño que le impulsará a buscar, observar, experimentar, investigar,… y llegar cada vez más lejos con el material que tiene a su alcance.

Con su juego, el niño descubre las características físicas y cualidades de los objetos. Y en un segundo momento, busca las posibilidades del material y pone los objetos en relación.

Mediante la acción y repetición, el niño hará sus pequeñas hipótesis referentes a las propiedades de los elementos. Juega con las cantidades, la medida, el color, el volumen, la posición en el espacio, las formas, las magnitudes, etc. Así, el niño lleva a cabo acciones como llenar, vaciar, poner dentro, enhebrar, apilar, agrupar, hacer líneas, hacer perímetros, llenar espacios, hacer correspondencias, aparejamientos, clasificaciones, agrupaciones, etc.

Recapitulando, el proceso sería CONOCER los objetos y sus propiedades para más tarde RECONOCER los mismos objetos y poder PONER EN RELACIÓN /COMPARAR para establecer sus propias HIPÓTESIS y sacar sus propias CONCLUSIONES.

El cambio de la mirada del adulto en cuanto a las actividades del niño cercana a las descubiertas matemáticas, el reconocimiento de unas condiciones necesarias para que se dé un aprendizaje significativo y la importancia de un escenario correcto para el juego y la descubierta son aspectos clave en el aprendizaje de las matemáticas en esta etapa infantil. 

Para ello, el material inespecífico ofrece un sinfín de posibilidades a los niños de todas las edades. Veamos a qué tipo de material nos estamos refiriendo agrupando por edades:

AULA 0 -1 AÑOS:

Cesto de los tesoros: con todo el material adecuado para ello. Se trata de material natural no plástico para que los niños descubran sus cualidades. Por ejemplo: conchas, esponjas, pinceles, peine de madera, cuchara metálica, bolsa de tela, cepillo, etc.

  • Botellas sensoriales  (de distintos colores, con o sin agua o líquido, con gomas de colores, con bolitas de fieltro, piedras, trozos de corteza de árbol, canicas, tapones de rotulador, globos, cuerdas, cintas, purpurina, …)
  • Botes metálicos con tapas y flaneras.
  • Latas de conserva sin canto cortante.
  • Rulos de velcro y de plástico de distinto tamaño.
  • Bloques encajables de distintos tamaños.
  • Anillas de silicona de distintos colores.
  • Bolsitas de tela con distintos materiales dentro (flores aromáticas, arroz, lentejas, piedrecitas, papel de celofán, etc.).
  • Pelotas y bolas de distintos tamaños y texturas.
  • Pinzas de tender la ropa de madera (sin bisagra para que no puedan pillarse los dedos).

 

AULA 1-2 AÑOS:

Podemos utilizar el material del aula de 0-1 años y añadir más objetos:

  • Botes reciclados con un hueco en la tapa para meter tapas, pinzas, etc.
  • Bigudíes de silicona.
  • Anillas de madera de distintos tamaños.
  • Tapones de corcho.
  • Trozos de fieltro, tela,…
  • Pinzas.
  • Botes, cajas o cuencos contenedores de metal, de madera, de mimbre,… 
  • Piezas imantadas.
  • Latas de conserva (sin canto cortante, por supuesto).
  • Cintas, cuerdas y lazos de distintos colores y longitudes.
  • Pañuelos de tela y telas.
  • Tubos de cartón.
  • Bloques de madera de distintos tamaños.
  • Cadenas.
  • Anillas de silicona.
  • Rodajas de árbol.
  • Cubiteras de silicona con cubitos de plástico de colores.
  • Piezas de construcción translúcidas con espejo.
  • Mesas de experimentación con distintos materiales y utensilios (pan rallado y embudos, cucharas, pechinas,…)

AULA 2- 3 AÑOS:

Podemos incluir el material del aula de 1-2 años y añadir más objetos: 

  • Tapones de corcho y de plástico de distintos tamaños (reciclados).
  • Cápsulas de café (recicladas).
  • Cajas, contenedores con agujeros, cubiteras de silicona.
  • Rodajas de madera.
  • Piedras.
  • Tubos con distintos materiales dentro con una base para encajar.
  • Bolitas de fieltro.
  • Limpia pipas de colores.
  • Bloques de madera.
  • Mesas de experimentación como por ejemplo corteza de árbol con animales de plástico, piedras, rodajas de madera, piñas, etc.

 

Cómo se puede apreciar, hay muchísimo material cotidiano que podemos aprovechar para trabajar la lógica-matemática. Abramos la mente y dejemos hacer a los niños para poder hacer investigación. Ellos son los especialistas.

Curso relacionado: Grado Superior de Educación Infantil 

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Laura López Mera

Licenciada en Pedagogía por la Universidad de Barcelona, Máster en Intervención en Dificultades de Aprendizaje en ISEP. Educación Infantil en IOC. Profesora del curso de Técnico en Educación Infantil y educadora en una escuela infantil.