Consejos para configurar una red de área local

Consejos para configurar una red de área local

Carlos Yañez

13-09-2017

Como quizás recordéis, en un post anterior os di las pautas para poder montar uno mismo su propia red de área local con una pequeña guía para crear nuestra red y poder compartir ficheros entre diferentes equipos conectados en la misma red. En nuestra casa la gran mayoría podemos tener implementada una pequeña red de área local, sólo es necesario hacer unos pequeños ajustes para poder sacarle el máximo provecho a la misma.

En el post de hoy, os daré una serie de consejos para poder configurar vuestra propia red de área local casera con el fin de sacar el máximo provecho a la tecnología.

¿Qué es una red de área local?

No está de más recordar lo que significa el concepto de red local. Se define como red de área local a las conexiones creadas entre dos o más equipos (pc o periféricos) que se encuentren en un área reducida y que permiten el intercambio de datos e información entre ellos de manera sencilla.

En base a esta definición, podemos tener hasta tres tipos de redes en función de cómo se conecten los equipos:

  • Conexión mediante un cable. Reciben el nombre de LAN

  • Conexión de forma inalámbrica. Se conoce como red Wifi o WLAN

  • Conexión mixta, mediante equipos conectado por cable unos y vía Wifi otros.

¿Qué tipo de red conviene montar?

Para determinar cuál de los tres tipos de red de área local nos conviene montar, debemos primero tener en cuenta una serie de aspectos como son:

  • Las redes cableadas son más estables, seguras y rápidas. Las velocidades de navegación que nos ofrece nuestro proveedor de Internet, sólo se podrán alcanzar mediante una red cableada.

  • Las redes Wifi son más vulnerables de ser pirateadas y su cobertura puede fluctuar por diversos motivos. Igualmente, al compartir espacio electromagnético con otras redes, pueden sufrir fluctuaciones.

  • Una red Wifi tiene la ventaja de no precisar de cableado y por lo tanto ofrece la posibilidad de ser usada en cualquier espacio con cobertura.

Con estos puntos claros, debemos plantearnos si nos conviene cablear o no nuestra casa. Lo más habitual, es disponer de un router Wifi y montar una red mixta. La red cableada se utilizará para nuestro PC o la red Wifi para otros dispositivos como Smart TV o Smartphone.

¿Usamos IP estática o dinámica?

Otra de las cuestiones que se nos puede plantear al montar una red local doméstica es el uso o no de direcciones IP estáticas para nuestros dispositivos.

El uso de IP estáticas nos va a permitir tener un mayor nivel de seguridad ya que restringiremos que nadie que no tenga una IP asignada se pueda conectar a nuestra red.

También con IP estáticas será más sencillo identificar posibles problemas en la red y compartir dispositivos.

Sin embargo, el uso de IP dinámicas nos permite mayor comodidad a la hora de conectar un equipo a la red, pues no deberemos de preocuparnos de configurar la tarjeta de red con un IP estática.

En todo caso, la solución más óptima puede ser el ir por una opción mixta, reservando IP estáticas para equipos propios y permitiendo DHCP, o IP dinámicas para un rango limitado configurándolo en nuestro router.

De esta forma, configuramos con direcciones IP fijas, por ejemplo, los ordenadores de sobremesa y portátiles, tablets, smartphones, discos duros e impresoras de red y después, equipos que se conectan de forma esporádica, como un smartphone de un familiar o de un amigo, se asigna dirección de forma dinámica dentro del rango que hemos definido.

Cómo aprovecho las ventajas de una red local

Montar una red local es sencillo, bastará con disponer de al menos dos equipos y un router. Podemos quedarnos aquí y simplemente estaremos compartiendo nuestro acceso a Internet a los dispositivos conectados.

El espíritu de una red local es poder que los equipos se vean entre ellos y puedan compartirse archivos. De la misma manera, lo interesante es poder compartir periféricos entre los diferentes equipos como puede ser el caso de una impresora o de un dispositivo de almacenamiento o backup.

Para conseguir todo esto, deberemos poner los equipos en un mismo grupo de trabajo, o si tenemos conocimientos avanzados, podremos crear un dominio de Windows para dotar de mayor funcionalidad a nuestra red, así como de mejores medidas de seguridad.

Lo ideal, para garantizar también nuestros sistemas de copia de seguridad, es configurar la red con una NAS, o almacenamiento de datos en red, donde podremos configurar carpetas de red que todos los equipos verán.

Sobre este dispositivo, también podremos dejar las copias de seguridad que se realicen de cada uno de los dispositivos que tengamos conectados a nuestra red local.

Una NAS, nos permitirá gestionar la seguridad sobre los datos que compartimos de forma más eficiente que si lo hiciésemos con nuestro propio equipo, a la vez podemos acceder a los datos desde cualquier equipo conectado a la red.

En todo caso, siempre deberemos tener presente el tema de la seguridad y gestionar de forma adecuada el acceso a los datos que queramos compartir.

Compartir otros periféricos, siempre nos aportará ventajas, como usar una sola impresora para todos o un lector/grabador de CD-DVD, dado que los portátiles actuales tienden ya a no incorporar estos elementos.

El post de hoy pretendía dar unas pautas sobre el tipo de red de área local que configurar y mencionar la ventaja de compartir periféricos y archivos a través de nuestra red de área local. Espero que estos pocos consejos te sean de ayuda y si crees que hay algún consejo adicional que añadir, no dudes en compartirlo con nosotros.

Curso relacionado: FP de Grado Medio de Técnico en Sistemas Microinformáticos y Redes

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Carlos Yañez

Ingeniero Superior de Telecomunicaciones por la UPC. Director de Informática en un Laboratorio de Análisis con implantación nacional. Profesor de los cursos de Electrónica y Técnico en Sistemas Microinformaticos y Redes.